Caer en el vacío como caía yo, ninguno de vosotros sabe lo que quiere decir. Se caía así indefinidamente, durante un tiempo indefinido. Os hablo de cuando debajo no había ninguna tierra ni nada sólido, ni siquiera un cuerpo celeste en la lejanía capaz de atraerte a su órbita. Ibas hacia abajo en el vacío hasta el extremo límite en el fondo del cual se puede pensar que se pueda ir más abajo, y una vez allí, veías que ese extremo límite debía estar mucho pero que mucho más abajo, lejanísimo, y seguías cayendo para alcanzarlo.
Úrsula H’x y yo caíamos a la misma velocidad y estábamos a la misma altura, no le quitaba los ojos de encima porque era muy hermosa de ver, yo esperaba alguna vez interceptar su mirada. Pero entre nosotros no había encuentros posibles porque nuestras caídas eran paralelas y entre nosotros siempre había la misma distancia. Siempre había la posibilidad de que, continuando nuestras dos paralelas hasta el infinito, llegara el momento en que se tocaran.
Os diré que un encuentro de nuestras paralelas yo lo había soñado tanto, en todos sus detalles, que ya formaba parte de mi experiencia, como si ya lo hubiera vivido.
¿Nos encontraremos algún día?
– Inspirado en el libro Las Cosmicómicas, de Italo Calvino –





Valoraciones
No hay valoraciones aún.