En el centro de la pieza, el círculo azul. El yo de ahora, que carga con el peso de sus creencias, experiencias y aprendizajes, representados bajo un fondo color arena.
Del círculo azul se desprende un segundo círculo, de color amarillo. El yo que renace para un nuevo comienzo, como el sol de un nuevo amanecer, con un nuevo camino que recorrer, simbolizado en la parte inferior con una línea de tiempo gruesa, en color magenta. Y es que nunca es tarde para volver a empezar, para cambiar de rumbo, o para retomar ilusiones o sueños abandonados.





Valoraciones
No hay valoraciones aún.