En este momento me encuentro como Carrie Bradshaw cuando se sentaba en el escritorio de su pequeño apartamento de Nueva York, frente a la ventana, para escribir uno de sus artículos mientras veía la vida pasar en la gran manzana. Miro hacia la calle y azota una tormenta tropical de película de terror en esta selva de concreto. Son las siete de la tarde y no hay internet porque se ha ido la luz, así que no se me ocurre mejor plan que escribir estas líneas.

Muchas semanas de gran ajetreo sin escribir por motivos personales. Echaba de menos esta pausa y este silencio. Silencio relativo, por culpa de la planta eléctrica (la vida en el trópico). Estoy de vuelta. Esta vez, para contaros acerca de una colaboración reciente con un emprendimiento a manos de Luciana, una mujer brasileña que llegó a Panamá justo antes del eterno lockdown.
Luciana es diseñadora gráfica, pero se desempeña en este momento como orfebre y nos conocimos por las redes. Sí, el mundo contemporáneo. Conocíamos el trabajo de ambas, pero no habíamos coincidido en persona, que supiéramos al menos. Luciana me escribió para pedirme prestadas las piezas de Móvil Universo para una sesión de fotos de su nueva colección, Geometrix, inspirada en la Bauhaus, con una geometría y paleta de colores muy afines a algunas de mis piezas. Días después, fue inevitable quedar para tomar un café. Algo nos decía que a esa afinidad había que sacarle provecho y así fue.

Delante de un rico café y unas tostadas, conversamos acerca de nuestra experiencia en Panamá y de cómo la vida nos había traído hasta aquí, donde ambas decidimos lanzar nuestros emprendimientos en los momentos más duros del confinamiento. Luciana elige a un artista en cada colección para obsequiar a sus clientes con algunos detalles especiales. En este caso, tuve la oportunidad de diseñar una pieza inspirada en la geometría de sus joyas, que se combinan de múltiples formas de manera muy versátil y original. De aquí surgió una edición limitada de 20 láminas fine art que ella regala con sus pedidos a partir de cierto importe, además de unos marcapáginas en tres modelos diferentes.
Una experiencia muy bonita, especialmente por haberla basado desde el principio en la confianza. La suma de dos mentes creativas siempre trae a la mesa resultados increíbles. Uno más uno es mucho más que dos. Gracias Luciana por la oportunidad, y a todos vosotros, os animo a que penséis en ella cuando queráis tener un detalle con alma, trabajado a mano y lleno de matices.
Y si piensas que existe alguna bonita forma de colaborar no dudes en contactarme, seguro que se nos ocurre algo ;).
